Berta Cáceres, activista hondureña de derechos indígenas y ambientales, ha sido asesinada, apenas una semana después de que fue amenazada por oponerse a un proyecto hidroeléctrico.

Su muerte provocó la indignación internacional, así como una avalancha de homenajes por ser una defensora prominente de la naturaleza. Cáceres había realizado campañas contra las represas, madereros ilegales y propietarios de plantaciones.

Su madre, de 84 años, declaró que no tenía ninguna duda de que ella había muerto a causa de su lucha.