Más de 50 personas fallecidas y 50 heridos ha sido el saldo del peor titoteo multiple registrado en Estados Unidos.

El ataque se produjo en una discoteca gay en la ciudad de Orlando, Florida, en la madrugada de este domingo, cuando un hombre llamado Omar Mateen arremetió contra una multitud.

Al parecer Mateen, de 29 años, estaba motivado por su odio hacia los homosexuales. Sin embargo, también se le vincula con el grupo terrorista Estado Islámico.

El hombre de 29 años abrió fuego en una discoteca popular entre la comunidad gay de la zona tras propiciar una situación de rehenes que se prolongó por más de tres horas.

Los primeros indicios apuntan a un único tirador, que murió abatido por la policía.

El atacante era un ciudadano estadounidense de padres afganos.

“Podemos confirmar que esta es una situación con muchas víctimas”, fue la primera información que dio a conocer la policía el domingo en la mañana.

Numerosos vehículos de emergencia se presentaron a la discoteca y varias víctimas fueron evacuadas en ambulancias.

Desde la Casa Blanca, el presidente Barak Obama aseguró que el ataque fue “un acto de terror y odio”.

“Estamos unidos para defender a nuestro pueblo. Y estamos con el corazón destrozado”, indicó en su breve discurso el mandatario.

Antes del suceso en la discoteca, el ISIS hizo un llamado a sus seguidores en los Estados Unidos para lanzar ataques durante el Ramadán, el mes sagrado islámico, que comenzó la semana pasada.

En una grabación de audio publicada el 21 de mayo del ISIS, el portavoz Abu Mohamed al Adnani pidió “un mes de dolor” en los Estados Unidos así como en Europa.