Después de una tarde electoral inédita en el país, Austria aun no tiene jefe de Estado. Los dos candidatos principales, el ultraderechista Norbert Hofer (FPÖ) y el candidato por los verdes Alexander Van Der Bellen, han quedado en un empate técnico que deja la resolución de las elecciones al voto por correo.

El rápido auge de la ultraderecha divide al país en dos, y causa gran preocupación en Europa. El FPÖ es un partido ultranacionalista, euroescéptico y antiimigracion, que acudió a las elecciones bajo el lema “Austria y los austriacos primero”.

La ultraderecha austriaca partía como favorita, al haber conseguido ganar en la primera vuelta y conseguir los mejores resultados de su historia. Durante la tarde de ayer, esta ventaja se desvanecía y durante el recuento los dos candidatos intercambiaron el puesto de ganador varias veces.

Al final de la tarde, el Ministerio del Interior austriaco anunciaba los resultados a la espera del voto por correo, que dejaban a Hofer con 51,9% frente al 48,1% de Van Der Bellen. El voto por correo supone un 14% de los electores, y el resultado se sabrá a ultima hora de esta tarde. Ambos candidatos se mostraron sorprendidos por los resultados tan ajustados.

Europa mira con lupa el desarrollo de las elecciones, por el temor a que ocupe la presidencia un partido euroescéptico. El PFÖ ha logrado este ascenso criticando la falta de medidas económicas, el desempleo y sobretodo la crisis de los refugiados.