Las personas en el norte de Japón han sido advertidas de mantenerse alejadas de los bosques de montaña después de que cuatro personas murieran en una serie de ataques de osos, en medio de un aumento dramático en el número de avistamientos de estos animales.

La policía de la prefectura de Akita encontró el cuerpo de una mujer que sospechan fue mutilada por un oso en un bosque durante este fin de semana.

La víctima, Tsuwa Suzuki, de 74 años, sufrió heridas tan horribles que las autoridades locales fueron inicialmente incapaces de identificarla.

Suzuki, que vivía en la vecina prefectura de Aomori, se había ido a la zona sola para recoger plantas silvestres comestibles, de acuerdo con la cadena pública NHK.

Su muerte se produce poco después de que tres hombres – dos de setenta y uno de unos sesenta años – murieron a causa de lo que se ha descrito como lesiones “graves” sufridas en ataques separados en la misma zona.

Los hombres estaban buscando alimento cuando fueron atacados, informaron los medios japoneses.

Takeshi Komatsu, un veterinario local, dijo que era posible que los cuatro fueron asesinados por el mismo oso. “Después de probar la carne humana (por primera vez), el oso se haya dado cuenta de que puede comerla”.

Si bien las autoridades han establecido trampas para los osos, le pidió a la gente que no se traslade a las montañas a buscar de plantas y vegetales.