Australia acordó cerrar el campo de retención de inmigrantes de la isla de Manus, en Papúa Nueva Guinea, donde trasladó a cientos de refugiados.

La Corte Suprema papú estimó “ilegal y anticonstitucional” que Australia traslade a solicitantes de asilo a este campo de detención situado en su territorio.

“Papúa Nueva Guinea y Australia están de acuerdo en que se debe cerrar el centro”, declaró en un comunicado el primer ministro, Peter O’Neill.

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos critican con severidad la política australiana y denuncian las condiciones de vida de los inmigrantes en Manus y en otros centros de retención abiertos por Australia.

El ministro australiano Inmigración agregó que no habría cambios en la restrictiva política de su país en materia de migración. “Nuestra posición, reafirmada en Papúa Nueva Guinea, es que ningún ocupante del Centro de Tratamiento Regional de la Isla de Manus podrá instalarse nunca en Australia”, finalizó.