Más de 300.000 personas quedaron varadas en las estaciones de trenes este martes, como consecuencia de la huelga de Southern Rail, en la que se cancelaron 2.242 servicios. Los usuarios de los trenes se encontraron plataformas abandonadas y tuvieron que vivir una auténtica odisea para llegar al trabajo.

Aquellas personas que intentaron encontrar vías alternativas fueron afectadas por el caos en las líneas más concurridas del metro o con atascos en las carreteras.

Parte de Surrey en Sussex o de Hampshire en Kent no pudieron hacer uso de ningún tren de Southern Rail, ya que mil conductores de los sindicatos Alef y RMT se declararon en huelga.

La acción paralizó más de 400 millas de pistas y 156 estaciones. En concreto, de Portsmouth y Southampton al suroeste, Milton Keynes al noroeste, Bermondsey al noreste y Ashford al este. La huelga continuará este miércoles y el viernes.