Este lunes, el primer ministro británico, Boris Johnson ha mostrado un plan de grandes inversiones públicas en sanidad pública para “cumplir” con una de sus grandes promesas electorales sobre los beneficios de salida de la Unión Europea.

Boris Johnson, que ha centrado su posición en un Brexit duro vuelve a mostrar su posición y sus ganas de hacer política. De esta forma se acerca a su apuesta en el referéndum de 2016. A finales de julio, cuando Johnson tomó posesión, se comprometió a realizar una inyección económica al NHS.

El primer ministro comentó: “No olviden que estos 1.800 millones de libras no estaban sobre la mesa hace tan sólo 10 días”. La mayoría de los fondos se destinarán a una veintena de hospitales de Inglaterra con especiales carencias, pero también habrá un reparto importante para Gales, Escocia e Irlanda del Norte.