Miles de británicos se han manifestado contra la petición de Boris Johnson de cierre del Parlamento británico hasta el 14 de octubre de 2019. El equipo del primer ministro alude a la legalidad de esta petición, ante la queja de miles de ciudadanos, después de que este miércoles fuera autorizada por la reina Isabel ll.

El ministro de Relaciones con el Parlamento, Jacob Rees-Mogg, ha atendido en la mañana de este jueves a los medios de comunicación y ha rechazado las protestas de las personas que se han referido a la maniobra de Johnson como un “escándalo constitucional”.

Algo más de 1,4 millones de británicos han firmado una petición para que se eche atrás la orden de cerrar el Parlamento británico durante cinco semanas, ante la cercanía de una fecha crucial para el futuro del país: el 31 de octubre, fecha en la que está prevista la salida de Reino Unido de la Unión Europea.