El presidente interino de la Cámara de Diputados de Brasil, Waldir Maranhao, anuló la sesión que a mediados de abril había aprobado el “impeachment” contra la presidenta, Dilma Rousseff, por “prejuzgamiento” y “ofensa al amplio derecho de defensa” de la mandataria.

La decisión de Maranhao fue adoptada en momentos en que el Senado se preparaba para una votación este miércoles que iba a dejar a Rousseff  apartada del poder durante al menos seis meses.

“Supe recién ahora igual que ustedes a través del celular que el proceso (impeachment) está suspendido, yo todavía no tengo esa información oficial”, dijo Rousseff

La decisión de Maranhao en concreto interrumpe el proceso, lo vuelve hacia atrás y lo pone en un estado de incertidumbre. La invalidación de la sesiones de Diputados de abril requieren ahora que el Senado mande el proceso de vuelta a la cámara baja.

“No podrían los partidos políticos orientar una cuestión para que sus parlamentarios votaran de un modo u otro, toda vez que debían hacerlo de acuerdo a sus convicciones personales y libremente”, explicó Maranhao.

El Gobierno y la propia Abogacía General del Estado han alegado que el proceso para la posible destitución de Rousseff comenzó por una supuesta “venganza” de Eduardo Cunha, el ex presidente de Diputados y un declarado adversario de la mandataria implicado en las corruptelas en la estatal Petrobras.

La decisión del presidente interino de la Cámara baja, es la primera que adopta desde que reemplazó a Cunha el pasado viernes.