El gobierno federal de Brasil ha informado que liberará fondos adicionales para reforzar la seguridad para los Juegos Olímpicos del próximo mes en Río de Janeiro.

El ministro de Deportes Leonardo Picciani dijo que las fuerzas armadas obtendrían 18 millones de libras extra para ayudarles a satisfacer las necesidades de seguridad.  El ejército comenzaría a patrullar las instalaciones deportivas el 24 de julio.  Más de 80.000 policías y soldados patrullarán las calles de Río por la duración de los juegos.

El estado de Río de Janeiro ha cortado recientemente presupuestos en todos los ámbitos, incluido el de la policía.

La policía de Río organizó recientemente manifestaciones contra el retraso en el pago de los salarios y la falta de necesidades básicas como combustible de automóviles y papel higiénico.

Los corresponsales dicen que las protestas son un síntoma de los males políticos y económicos que han afectado a Brasil en los últimos tiempos.

El Senado de Brasil suspendió la presidenta Dilma Rousseff del país en mayo, y luego comenzó el proceso de destitución en su contra por acusaciones de que manipuló el presupuesto del gobierno en la campaña de reelección de 2014.

En el frente económico, las cifras del gobierno para el primer trimestre de 2016 mostraron que Brasil estaba experimentando su peor recesión en 25 años.

El comité organizador olímpico ha tenido que lidiar con la noticia de que varios deportistas famosos – incluyendo el número uno del golf mundial Jason Day – se han retirado de los juegos debido a los temores sobre el virus Zika.