En Brasil, la mayoría de los senadores votó a favor del impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff. Un total de 22 se opusieron a la medida.

Ahora Rousseff será reemplazada por su vicepresidente Michel Temer.

La mandataria acusa a Temer de perpetrar un “golpe de estado moderno” en su contra.

Las acusaciones contra Rousseff se fundamentan en unas supuestas maniobras fiscales en 2014 y 2015. Pero el Gobierno ha negado esos cargos y dice que son ‘faltas’ administrativas.

Este es el segundo proceso de impeachment que se aprueba en Brasil, el primero fue el que se le hizo al entonces presidente Fernando Collor de Mello en 1992, quien renunció.

En su primer discurso público tras ser suspendida la presidenta dijo que “se ha cometido la mayor de las brutalidades, que es la de condenar a una persona por un delito que no hizo”.