La Comisión Europea presenta hoy una propuesta para reformar el sistema de asilo, con un mecanismo de distribución automática de refugiados que se activa si un país recibe un 50% más de propuestas de asilo de las que puede asumir. El ejecutivo plantea sanciones a los países comunitarios que rechacen a los demandantes de asilo, con multas de 250.000 euros por refugiado. Y también los refugiados que vulneren las reglas se podrán enfrentar a multas.

Desde el inicio de la crisis de los refugiados, se impuso el principio de que los demandantes de asilo debían pedirlo en el primer país de la UE al que llegaran. Bruselas intento que se compartieran responsabilidades, cuando un demandante de asilo llegaba a suelo comunitario, pero apenas un tercio de los Estados respaldaban la penalización.

A cada país se le asignara un numero de refugiados que puede asumir en función de su PIB, su población y el numero de refugiados que haya acogido anteriormente. Si se recibe un 50% más de ese número, se activará el reparto automático

Fuentes europeas alertan que la propuesta es controvertida, con un rechazo amplio de los países del Este, y que tras el debate podría verse modificada la cuantía de las multas.

La novedad recae en la posibilidad de multar a los demandantes de asilo, ya que la mayoría se inscribe en varios países o se registran en los países mas benevolentes con los refugiados, como Alemania y Suecia. Para evitar estas situaciones, la Comisión Europea insta a los refugiados a quedarse en el país donde presentan la solicitud de asilo. Para disuadir los desplazamientos, se plantea ofrecer prestaciones solo a los asilados que estén en el país que deben permanecer.