La caja negra que se recuperó del avión del Egypt Air siniestrado en mayo pasado, revela que hubo humo a bordo de la nave, según los investigadores egipcios.

El vuelo de París a El Cairo se estrelló en el mar Mediterráneo el 19 de mayo, matando a las 66 personas a bordo.

Mensajes electrónicos automatizados enviados por el avión habían demostrado que los detectores de humo se activaron en un inodoro y en la zona por debajo de la cabina del piloto, minutos antes de que el avión desapareciera.

Los datos registrados son consistentes con esos mensajes, dijeron los investigadores.

Las grabadoras de voz y datos de vuelo, conocidas como cajas negras, se recuperaron de una profundidad de unos 3.000 metros (9,800ft) en el Mediterráneo.

La grabadora de la cabina, todavía está siendo reparada en París.

El comité de investigación egipcia también dijo que parte de la sección frontal de los restos de la aeronave “mostró signos de daño a alta temperatura” y hollín. No se hizo ninguna llamada de socorro desde el avión antes del accidente. La causa sigue siendo desconocida.