Tras lograr este viernes un acuerdo con la Unión Europea, el primer ministro David Cameron, comenzó a hacer una campaña por el sí, que se traduce  en la permanencia en el club de los 28, en el referendo que se celebrará el próximo 23 de junio.

Sin embargo, no todos en el Gobierno conservador respaldan esa posición, y varios ministros han dejado saber su condición de euroescépticos al opinar públicamente sobre las supuestas ventajas de abandonar el bloque.

Cameron busca el apoyo de la ciudadanía para permanecer en la UE.

En contraposición Cameron declaró a la BBC que si el país sale de la UE: “No tendríamos la capacidad de ayudar a nuestras empresas y asegurarnos de que no sean discriminadas frente al euro. No podríamos presionar a los países europeos para que compartan información de fronteras y sepamos qué están haciendo los terroristas y criminales en Europa”.

Después del acuerdo, Cameron cambió sus críticas al bloque y sostuvo que salirse de la comunidad sólo brindaría a los británicos “una ilusión de soberanía”.  Cameron recalcó que estarán fuera de los proyectos “que no nos gustan, fuera del euro y fuera del acuerdo para que no haya fronteras”.