El Gobierno del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, presentó este jueves un proyecto de ley para legalizar el suicidio asistido en el país en los casos de enfermos con condiciones médicas “graves e irreversibles” y “que se acerquen al final de su vida”. La ley, que dejará de castigar a aquellos sanitarios que proporcionen a estos enfermos los medios o conocimientos para poner fin intencionadamente a su vida,  sólo será válida  para los canadienses. “Este es un tema muy difícil y personal, hemos buscado cuidadosamente las mejores fórmulas para apoyar a aquellos que viven con un gran sufrimiento”, ha declarado el ministro, que ha indicado a los miembros de su partido que podrán votar en contra de la legislación en el Parlamento, si el texto contradice sus creencias religiosas.

El proyecto de ley impulsado por Trudeau contempla el derecho al suicidio asistido para los adultos mayores de 18 años con condiciones médicas irreversibles y cuya “muerte natural sea razonablemente previsible”.