Según una investigación del periódico El País, en la sede de la Fuerza Interina de la ONU para el Líbano (Unifil) se están realizando pesquisas sobre un fraude en la reventa de comida de las tropas, que han sido localizadas en los supermercados libaneses.

Según diversos testigos, esta red involucraría a cascos azules, comerciantes libaneses y conductores, que están a cargo de la recogida de alimentos en al menos cinco de los 21 puntos de distribución. El beneficio del fraude sería de unos 13.000 euros mensuales por punto de venta, lo que supondría un beneficio total de cuatro millones de euros en los últimos cinco años.

Algunos testimonios recogen que con este fraude los conductores llegarían a triplicar su sueldo mensual de 870 euros y los comerciantes podrían adquirir productos de buena calidad al 50% de su valor.

El ministerio de Economía de este país, también está investigando esta situación, después de varias quejas por parte de los consumidores. El diario El País se ha puesto en contacto con Alia Abbas, directora de este ministerio y con Andrea Tenenti, portavoz de Unifil, quienes han confirmado la existencia de estas investigaciones, pero sin dar detalles de las mismas.