La corte suprema china exculpó a un joven ejecutado hace 21 años por asesinato, pasaron 10 años hasta que otro confesara haber cometido el crimen.

El caso de Nie Shubin, que tenía 20 años cuando pasó ante un pelotón de ejecución en 1995 tras haber sido condenado por violación y asesinato, es el último polémico error judicial reconocido en China.

“La corte popular suprema considera que los hechos mencionados durante el proceso inicial eran inciertos y las pruebas, insuficientes, y modifica así el veredicto inicial declarando la inocencia” de Nie, indicó en un comunicado en su cuenta oficial de una red social.

La tasa de condena de los tribunales chinos es oficialmente del 99,92%, mientras que las confesiones, a veces fruto de la extorsión de la policía, dan lugar a errores judiciales.

China, el país más poblado del mundo, también está considerado como el que lleva a cabo más ejecuciones. Se calcula que hay varios cientos de ejecuciones al año.

 

La alta corte de Hebei, que había condenado y ejecutado a Nie “presentó sus más profundas disculpas” a sus familiares e investigará “eventuales problemas de ilegalidad relativos al proceso”.