El ultimo preso que queda en las cárceles chinas condenado por haber participado en las revueltas prodemocráticas de 1989 en Tianamen, saldrá de prisión a finales de este año. Miao Deshun fue condenado a cadena perpetua por quemar un tanque durante los enfrentamientos con el ejercito, cuando el gobierno decidió usar la fuerza para desalojar una manifestación en la plaza.

China castigo duramente a los manifestantes, ademas del millar que envió a la cárcel, muchos otros fueron condenados a trabajos forzados acusados de ser contrarrevolucionarios. Hoy en día, los familiares piden justicia pero Pequín sigue guardando silencio sobre el asunto.

A pesar de ser un delito menor, Miao se negó a firmar la carta de arrepentimiento y a realizar trabajos forzados, ni siquiera apelo la sentencia cuando fue condenado a muerte originalmente.

El preso no ha tenido contacto con el mundo exterior ni con sus familiares desde hace una década, y fuentes de la prisión aseguran que sufre problemas severos de salud. Por este motivo, fue trasladado a una prisión cercana a la capital destinada a presos mayores y enfermos.

Según la organización Dui Hua, que lucha por los derechos de los presos en las cárceles chinas, esta es la tercera vez que se rebaja la pena a Miao, y se espera que salga de prisión el próximo 15 de Octubre, después de 27 años.

La Justicia china no ha confirmado todavía la información y asegura que solamente esta obligado a comunicar la excarcelacion de un preso a sus familiares directos.