Con el fin de promover el futuro de las zonas menos desarrolladas del norte de China y de descongestionar la capital, el Gobierno Chino está planificando uno de los mayores proyectos urbanísticos de la historia del Gigante Asiático.

El objetivo de las autoridades es que Pekín sea el centro de una gran área metropolitana en el que vivan más de 100 millones de personas. Se trata de unir Pekín con la ciudad portuaria de Tianjin y parte de la provincia de Habei, pero sin que sea una gran ciudad, sino en varias urbes integradas, cuyo centro será Pekín, y hasta el cual sus habitantes podrán llegar en menos de una hora.

El Gobierno chino está construyendo vías de tren convencional, autopistas y como factor clave planean los trenes de alta velocidad. El Ejecutivo quiere revitalizar esta zona, que se ha visto afectada por una dura reconversión industrial.