Científicos han logrado detener el avance de la enfermedad de Alzheimer en ratones inyectando en su cerebro un virus portador de un gen. Aun esta investigación está en pleno proceso la bióloga española Magdalena Sastre del Imperial College de Londres, cree que en el futuro podría servir para prevenir la enfermedad o detenerla en sus fases iniciales, si se demuestra su eficacia y seguridad. La Organización Mundial de la Salud calcula que en el mundo hay unos 47,5 millones de personas que padecen demencia. Alrededor del 65% de los casos se deben al alzhéimer.

Sastre, que se fue de España en 1994, reconoce los múltiples obstáculos a los que se enfrenta la técnica para llegar a los humanos. “Ahora mismo, la única manera de suministrar el gen es mediante una inyección directamente en el cerebro, aunque los virus empleados en la terapia génica son cada vez mejores”, sostiene la bióloga.

En el estudio de Sastre participa Nicolás Mazarakis, también del Imperial College de Londres. El investigador encabeza otro ensayo de una terapia génica para personas con párkinson. Su primera prueba, con 15 pacientes tratados con un virus modificado para suministrar tres genes a las células del núcleo estriado del cerebro, ha obtenido resultados esperanzadores al aumentar la producción de dopamina, una sustancia que falta en los enfermos.