Cientos de inmigrantes cubanos, y algunos africanos, se presentaron en el puesto costarricense de Paso Canoas, fronterizo con Panamá, para exigir permiso de tránsito hacia Estados Unidos.

En medio de esta nueva crisis migratoria que afecta al país, el Gobierno del presidente Luis Guillermo Solís cuestionó a Estados Unidos por mantener en vigencia la ley de Ajuste Cubano, de 1966, que otorga beneficios migratorios a los cubanos.

La oleada de emigrantes que ingresaron por la fuerza viajaron desde Panamá, donde se calcula que se encuentran varados otras 2.000 personas desde hace varios días.