Cientos de policías han sido acusados de abusar sexualmente de víctimas y sospechosos. En contreto, los efectivos de los cuerpos policiales de Inglaterra y Gales recibieron 436 denuncias de abuso de poder para obtener beneficios sexuales contra 306 agentes de policía, 20 oficiales y ocho funcionarios, durante los últimos dos años.

Sin embargo, los inspectores consideran que el problema es más frecuente de lo que sugieren estas cifras. Un alto funcionario ha calificado estos casos como “el más serio problema de corrupción que afronta el servicio”.

A pesar de la gran cantidad de demandas, solo se tiene constancia de que 40 oficiales hayan sido despedidos por hacer uso de su autoridad para cometer abusos sexuales. Las personas más vulnerables ante estos abusos son los adictos al alcohol y las drogas, los trabajadores sexuales y los sospechosos de algún delito.