La incesante lluvia que ha caído en París desde hace días ha obligado a los responsables del Louvre a tomar una drástica decisión: retirar las piezas de arte situadas en el sótano y en los primeros pisos del museo. La crecida del Sena no había sido tan grande desde el año 1982. Durante las inundaciones de 1910, el río llegó hasta los 8.62 metros a su paso por la capital francesa y en la actualidad ha superado los 5 metros y medio en varias zonas de la ciudad.

Según expertos en inundaciones como la geógrafa Magali Reghezza-Zit, si la crecida del Sena sube seis metros en su paso por París los sótanos y los garajes subterráneos empezarán a inundarse.

“París es una ciudad muy vulnerable. Teniendo en cuenta que su red de comunicaciones es subterránea, una inundación supondría cientos de millones de euros en daños”.

Y este es el caso del museo más popular del mundo; el Louvre, situado a orillas del Sena, se encuentra en una de las zonas más sensibles en este sentido. Por este motivo, la policía ha transmitido una señal de alarma a los responsables del Louvre comunicándoles que, de seguir así las cosas, en 72 horas algunas salas del museo podrían inundarse. Sin embargo, no todos los cuadros y esculturas podrán ser cambiados de lugar de una manera sencilla puesto que las obras que se están realizando actualmente en el museo dificultarán la tarea.