La exsecretaria de Estado Hillary Clinton y el magnate Donald Trump finalizaron una frenética campaña electoral que culmina hoy con unos comicios que podrían cambiar Estados Unidos para siempre.

Ambos aspirantes han estado celebrando mítines en los estados más divididos Carolina del Norte, Pennsylvania y Michigan.

Clinton instó a los votantes a respaldar a una “América esperanzadora, inclusiva y de gran corazón”, mientras que Trump dijo a sus partidarios que tenían “una magnífica oportunidad de vencer al sistema corrupto”.

Las encuestas dan a la demócrata Clinton una ventaja de cuatro puntos sobre el republicano Trump.

Un número récord de estadounidenses -más de 46 millones de habitantes- han votado temprano por correo o en las mesas electorales.


Se calcula que ha habido una alta participación entre los votantes hispanos y afroamericanos, lo que podría ser un indicio de que Clinton estaría en una posición más fuerte para ocupar la Casa Blanca.

“Hoy la clase obrera estadounidense va a atacar, por fin”, dijo Trump, prometiendo revertir la pérdida de empleos. Mientras que Clinton dijo a su audiencia que ellos “no tenían que aceptar una visión oscura y dividida de America”.

Se espera que a las 7 de la noche, hora Este de EEUU, se comiencen a conocer los resultados, en Europa no se conocerán sino hasta la madrugada del 9 de noviembre.