Tres personas han muerto y decenas han resultado heridas este domingo al chocar un tren de pasajeros y uno de mercancías al sureste de Bélgica, en la provincia de Lieja. Los pasajeros han sufrido heridas en distintos grados y algunos permanecen en estado crítico.

Las autoridades advierten que la colisión ha sido muy violenta y que la cifra de victimas es preliminar.

El portavoz de Infrabel, Frédéric Sacré, ha confirmado que en el tren se encontraban 40 pasajeros en el momento del accidente, y que 27 están a punto de regresar a casa. El convoy estaba formado por seis vagones, quedando dos de ellos tumbados tras la colisión, ya que el tren se enroscó sobre si mismo.

Un equipo de investigación está analizando las causas del accidente y rechaza pronunciarse sobre las hipótesis que están barajando.