Los negociadores de paz colombianos perdieron su fecha límite para firmar un acuerdo final y poner fin a la guerra de más larga duración en América Latina, sin embargo, las conversaciones continuarán.

Hasta ahora “todavía hay diferencias importantes con las FARC”, dijo Humberto de la Calle, jefe negociador del gobierno, en La Habana, donde se han mantenido conversaciones entre el gobierno colombiano y los rebeldes de izquierda desde 2012.

Las dos partes habían establecido 23 de marzo como la fecha límite para un acuerdo final de paz, pero no pudieron ponerse de acuerdo sobre cuestiones clave de cómo y dónde los rebeldes se desmovilizarán y desarmarán, y la forma de garantizar la seguridad de los desmovilizados y pasar de un ejército insurgente a una organización política.