Las contraseñas que se emplean para autentificar un usuario sólo proporcionan un nivel muy básico de protección. Es un mecanismo débil, debido a que los usuarios que no dominamos los secretos de la informática no siempre elegimos las contraseñas adecuadas.

Hay programas muy sofisticados, rápidos y efectivos para romper contraseñas, llamados password crackers, basados en distintos sistemas combinatorios; pero nosotros no debemos morir sin presentar batalla.

Nos recomiendan usar palabras fuera del diccionario, usar datos desconocidos por otros, tener mínimo 6 caracteres y de mayor complejidad usando números y letras.