Una corte en Francia condenó a ocho años prisión a un dentista que destrozó las bocas de un centenar de sus pacientes, al encontrarlo culpable de los delitos de agresión y fraude.
Jacobus Van Nierop no mostró indicios de emoción cuando el tribunal en la ciudad central de Nevers pronunció la sentencia.Además no podrá ejercer su profesión por el resto de su vida.
Unos 100 demandantes presentaron quejas, que van desde la extracción de dientes saludables, pedazos de taladro dejados en la encía y los dientes, abscesos, infecciones persistentes hasta deformaciones bucales.
En su fallo de 130 páginas, los jueces declararon culpable al holandés de 85 cargos de agresión -incluyendo 45 de mutilación-y 61 cargos de fraude contra pacientes, sus compañías de seguro médico y la agencia social de seguro social. Le impusieron una multa de 10.500 euros (12.000 dólares) y dijeron que decidirán la suma de la compensación por daños debida a 62 demandantes en junio.
En su alegato final el mes pasado, la fiscal Lucile Jaillon-Bru dijo que en Van Nierop “solamente existe avaricia, indiferencia hacia el prójimo, incluso algún disfrute en hacerle sufrir” y que para las víctimas “el precio de dolor es enorme”. El objetivo del dentista era “ganar siempre más dinero”.