Es el sacerdote Patricio Benvenuti, acusado de engañar a unas 300 personas por un monto total de 30 millones de euros. Las conjeturas son que se quedaba con  el dinero que recibía para causas humanitarias.

El arresto, realizado por la Guardia de Finanzas, se produjo en la localidad de Bolzano, al norte de Italia. Se le imputa a Benvenuti utilizar una fundación humanitaria para obtener dinero de forma ilícita, dijeron los medios de prensa locales.

La Guardia di Finanza confiscó, entre otras cosas, una villa de lujo del siglo XV, en Piombino, en el centro del país. Además, emitió una orden de captura internacional para el empresario francés Christian Veintisiete, de 54 años, considerado estrecho colaborador del sacerdote.

Benvenuti trabajó en el Tribunal Eclesiástico de la Santa Sede. Además, se desempeñó como segundo capellán militar en la Escuela de Telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas gestionada por la Marina Militar en Chiavari, Génova.