La delegación norcoreana y el equipo estadounidense retomaron este sábado en Estocolmo sus negociaciones sobre desnuclearización, estancadas desde febrero a raíz de las diferencias mostradas por ambos países con respecto al modelo para desarmar al régimen.

Al concluir la reunión, las dos partes ofrecieron a la prensa diferentes versiones sobre lo ocurrido y ni siquiera se pusieron de acuerdo sobre si el diálogo continuará o no en el futuro.

El primero en hablar fue el jefe negociador norcoreano, Kim Myong-gil, quien en declaraciones a los periodistas en Estocolmo aseguró que las negociaciones se habían suspendido porque Washington se había mostrado inflexible en sus posiciones sobre el desarme.

Las conversaciones entre ambas partes han estado rodeadas de un gran secretismo, lo que se había considerado como una señal del interés de ambas partes por evitar el ruido mediático y por romper el bloqueo que persiste desde la cumbre de Hanói de febrero. En Hanói, Corea del Norte pidió una desnuclearización y una relajación de sanciones gradual, algo que la Casa Blanca consideró inaceptable porque quiere que el proceso de desarme comience de manera inmediata