En Estados Unidos aumentaron un 60% en la última década.

Tras analizar las listas del sistema de seguridad social, hallaron que la cantidad de chicos bautizados con nombres que pueden utilizarse tanto en varones como nenas aumentó un 60% en la última década y un 88% desde 1985. Las listas de 2015 señalan un boom del nombre Hayden (39% para mujeres y 61% para varones), Charlie (48% y 40%, respectivamente), seguidos de Emerson, Rowan y Finley. Completan la lista de los nombres “post-género”, River, Dakota, Skyler, Phoenix y Tatum.

Dicen que a los padres los motiva el deseo de que sus hijos crezcan libres de estereotipos.

No obstante, en los primeros puestos siguen primando los nombres que sí diferencian géneros. En 2015, el nombre más elegido para las nenas fue Emma, y para los nenes Liam. Pero son cada vez más bienvenidos nombres que pueden definirse aún antes de que se conozca el sexo del bebé.

Hace algunas semanas, Megan Fox y Brian Austin Green bautizaron Journey a su hijo, en homenaje al esfuerzo realizado por la pareja para salvar su relación, al borde del colapso. Dan Shepard y Kristen Bell eligieron el asexuado Delta para su segunda hija, nacida el año pasado, tras haber llamado Lincoln a la primera. La hija de Heidi Klum se llama Lou; la de Jessica Simpson, Maxwell; y Frankie la de Drew Barrymore.

La cadena de ropa Banana Republic abolió las distinciones de sexo en su línea de vestimenta infantil. Lo unisex es regla desde hace tiempo en el mundo de la moda. Ahora, parece, llegó el turno de los nombres. A la vanguardia de esta tendencia están los padres de los Millennials (la generación del milenio) y muchas de las nuevas parejas del mismo sexo.