La expresidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner fue imputada formalmente por el delito de lavado de dinero. Su caso forma parte de una investigación que sigue a exfuncionarios y empresarios por el supuesto desvío de fondos públicos mientras gobernaba.

La acusación contra la expresidenta no implica su detención. Los medios argentinos dijeron que la decisión fue tomada por el fiscal federal Guillermo Marijuán y se produce tras la declaración de Leonardo Fariña, actualmente en prisión por evasión fiscal.

La investigación se centra en el supuesto desvío de fondos de obras públicas a cuentas privadas. Las imputaciones también salpican al exministro de Planificación y actual diputado, Julio De Vido.