Según revela un documento pragmático del Partido Comunista, Cuba legalizará las pequeñas y medianas empresas. En el tabloide se indica que permitirán empresas privadas a pequeña escala y negocios familiares. La noticia supone un paso importante en el proceso de liberación económica de la isla.

En el texto se remarca la necesidad de movilizar recursos no estatales para contribuir al desarrollo de la isla. El desarrollo de la empresa privada ha sido la principal apuesta del presidente Raúl Castro desde que asumió el poder en 2008, intentando legalizar el termino que se usa para los pequeños empresarios hasta ahora llamados “cuentapropistas”. En la isla hay cerca de un millón de empleados que trabajan por su cuenta. Muchos tienen restaurantes o hoteles con bastantes empleados a su cargo pero sus negocios no son considerados jurídicamente como empresas.

Los cubanos con negocios propios se ven obligados a comprar sus productos en pequeñas tiendas locales o en el mercado negro, lo que incrementa el precio de los servicios. Esta situación no se habría llevado a cabo sin el deshielo diplomático con Estados Unidos, y abre la puerta a la liberalización de la economía privada en Cuba.