El mal cuidado de la salud dental puede acarrear complicaciones coronarias. Cómo reconocer los peligros

Existe una relación directa entre las bacterias de la boca y las enfermedades cardiovasculares.

Actualmente, no solo los dientes sino también las encías juegan un papel importante en el desarrollo de estos eventos, que pueden llegar a precipitarse si no se realiza la detección temprana de afecciones peri odontológicas. El gran peligro es que avanza de manera silenciosa y luego afecta de forma significativa al corazón.

La cardiopatía isquémica es una enfermedad ocasionada por la arteriosclerosis de las arterias coronarias: las encargadas de proporcionar sangre al músculo cardíaco (miocardio).

“Las personas con periodontitis tienen no solo una mayor factora de riesgo en su salud dental, sino también en su corazón y vasos sanguíneos”, dice William Watt Kerry.

Hay hipótesis ya establecidas que indican que las bacterias adheridas a los dientes promueven el desarrollo de lesión aterosclerótica y con ello aumentan el riesgo de precipitar eventos cardiovasculares.

“Cuando hay sangrado por enfermedades periodontales hay una gran movilización de factores inflamatorios, entre ellos bacterias y toxinas, que son capaces de movilizar una placa de ateroma (depósito de colesterol en la pared de una arteria) y de esta forma tapar totalmente una arteria coronaria”, dice la especialista Rubilar de Seggio.

Según la Academia de Odontología General, la enfermedad de las encías afecta a más del 60 por ciento de la población, aunque eso no significa que vayan a tener problemas coronarios. Sin embargo, recomienda visitar un especialista si se padece algunos de los siguientes factores:

Encías rojas, blandas o hinchadas

Encías sangrantes al cepillar o al usar hilo dental

Encías que parecen estar separadas de los dientes

Mal aliento crónico o un sabor desagradable en su boca

Dientes que están flojos o separados entre sí