En Siria, decenas de personas han muerto en una cadena de atentados aparentemente coordinados a través de las ciudades controladas por el gobierno de Asad en Siria.

Los medios de comunicación estatales sirios dijeron que al menos 40 personas habían muerto en seis atentados suicidas en la ciudad de Homs, en el centro de Siria, los suburbios de Damasco, a las afueras de la ciudad costera de Tartus, y la ciudad controlada por los kurdos Hasakah. Decenas más han resultado heridos.

De acuerdo con el diario The Guardian, la policía de Tartus dijo que un coche bomba detonó en la carretera principal que conduce a la ciudad, y un segundo atentado suicida mató a 30 personas e hirió a 45.

En otros dos bombardeos cerca de Damasco una persona murió y tres resultaron heridas, mientras que un coche bomba en la ciudad de Homs mató a cuatro personas e hirió a 10.

En Hasakah, que es controlada predominantemente por los paramilitares kurdos conocidos como Unidades de Protección Popular (YPG), cinco personas murieron en el centro de la ciudad después de que un cargamento  con explosivos fue detonado.

El Estado Islámico se atribuyó los ataques a través de su agencia de noticias Amaq. Las fuerzas de seguridad interceptaron a un jeep que trasladaba a seis militantes cerca de Damasco. Un soldado murió y tres resultaron heridos cuando hicieron explotar el vehículo. Las autoridades creen que los militantes pretendían atacar en la capital.