La empresa de seguridad, Kryptowire, denunció en su blog que 700 millones de teléfonos móviles tenían programas realizados para coger el contenido de los mensajes y enviarlos a servidores cada 72 horas.

Este programa se encontraba oculto dentro del sistema operativo del teléfono móvil, de modo que el usuario no podía percibir el software. El programa, además de copiar los mensajes, puede acceder al registro de llamadas y la localización de datos.

El programa pertenece a la empresa china Adups, que según The New York Times cuenta con 700 millones de móviles. En la mayoría de los casos se tratan de dispositivos chinos de bajo coste. El principal fabricante perjudicado es Blu, con 120.000 dispositivos, que ya ha procedido a eliminar el programa.

Los modelos de teléfonos móviles afectados son Neo XL, Advance 4.0 L2, Energy X Plus 2, Studio Touch, R1 HD. Otros fabricantes que podrían haberse visto afectados son Huawei y ZTE.