Después del plebiscito de Colombia: ¿Está muerto el acuerdo de paz?

La gran pregunta que se hace Colombia, y el mundo, un día después del referendo es si es posible lograr un nuevo acuerdo de paz, si está muerto el que se sometió a consulta o se puede reelaborar, en el corto plazo.

Es una interrogante difícil de contestar, si se toma en cuenta que tras el plebiscito del pasado domingo quedó en evidencia que el país está dividido prácticamente en dos partes iguales: Apenas un 0.05% fue la diferencia entre los votos del NO y el SI, pero lo suficiente para dejar claro el abismo que 12 saal ki bachi twink blowjob existe entre dos Colombias: la urbana, donde ganó la opción del NO, y la rural, la más afectada por la guerrilla de las FARC, donde ganó el SI.  Uno de los casos más sorprendentes fue en Bojayá, donde en 2002 una bomba un una iglesia les hizo vivir en carne propia los rigores de la confrontación, pues allí el SI, el perdón, la ganas de acabar con el terror de una vez y para siempre, se impuso con el 95%. Pero Bojayá no es toda Colombia, ni el conflicto se entiende igual.

Por otro lado, la opción del NO tiene sus razones y muchas de ellas de peso: Justicia. Y claramente la justicia que plantea el acuerdo impulsado por Santos no es suficiente. Eso no quiere decir que no deseen la paz. Tampoco que los que plantean el perdón no quieren que haya justicia.

Muchos pueden pensar que Colombia perdió su oportunidad más clara para el desarme definitivo de una guerra de 52 años que ha costado millones de vidas. Pero hay quienes ven el vaso medio lleno e insisten en que se trata de una nueva oportunidad para lograr un acuerdo que sea respaldado, ahora sí, de forma masiva, sin dudas, por todos.

El acuerdo no está muerto, solo hay que repensarlo e involucrar más a la sociedad. Ya Santos convocó a las fuerzas políticas que impulsaron el NO a una encuentro, por lo menos demuestra su disposición de escuchar. Y al menos los líderes de las FARC desde Cuba manifestaron su intención de continuar con el proceso que ya tiene 4 años de negociaciones.

Pero para que haya acuerdo, más allá de lo que acepte o no la guerrilla, hay varias tareas pendientes a resolver: en primer lugar deben cesar los ataques entre Santos y el Uribismo, propulsor 12 saal ki bachi twink blowjob del NO. Sus problemas personales afectan a todo un país…

Y en segundo lugar la nación debe unirse, sin complejos, sin miedos, con el perdón como bandera y con sacrificios (todos en algún momento deben ceder porque el acuerdo ideal para satisfacer a todos no existe )con el fin de demostrar que la paz es un deseo colectivo.

Un nuevo acuerdo de paz es posible en Colombia, pero primero todos, incluso los que se abstuvieron que fueron muchos, deben demostrar que su intención es lograr la paz.

Sara Carolina Díaz