El origen del Universo se podrá comprender mejor a través de estas ondas que transportan información sobre el movimiento de los objetos en el espacio.

Científicos del observatorio estadounidense Laser Interferometer Gravitational-wave Observatory (LIGO), comprobaron la existencia de las ondas gravitacionales predichas por Albert Einstein hace un siglo.

Dichas ondas se producen cuando las masas se aceleran y comprimen y estiran el espacio. Se propagan en el vacío a la velocidad de la luz y distorsionan el espacio-tiempo, de una forma parecida a las ondas que produce una piedra que se lanza al agua.

“Hasta ahora, hemos sido ‘sordos’ frente al universo. Hoy podemos escucharlo por primera vez”, dijo David Reitze, director ejecutivo de Ligo, durante el anuncio en Washington.

El observatorio LIGO captó la huella de la fusión de dos agujeros negros. Esta prueba supone “una nueva era en la astronomía”, afirmaron los investigadores.  “Construimos un nuevo tipo de telescopio y logramos abrir un campo totalmente nuevo”, afirmó el profesor Rainer Weiss, del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Para Allen esta confirmación es uno de los hallazgos más importantes de la física en las últimas décadas.