La policía francesa arrestó en la noche del domingo al lunes a un hombre, que estaba fichado por los servicios secretos por radicalización islámica. En la casa del detenido hallaron explosivos y un teléfono móvil con la bandera del Estado Islámico, según informó Europe 1.

El ministro de Justicia, Jean-Jacques Urvoas, no dio detalles porque podía interferir en la investigación. En el domicilio, situado en Boissy Saint, las fuerzas de seguridad encontraron dos bastones de dinamita, cables y detonadores.

En un primer momento, las autoridades pensaron que era un ladrón, pero la hipótesis cambió cuando hallaron una bandera del ISIS en su teléfono. Los investigadores están tratando de averiguar a quién iban destinados los explosivos.