La presidenta de Brasil ha denunciado que hay una conspiración para darle un “golpe” de estado, apuntando a su vicepresidente, Michel Temer, de ser uno de los “conspiradores”.

Rousseff también incluyó en la supuesta “conspiración” al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que integra el mismo partido que Temer y enfrenta cargos de corrupción.

“Están conspirando abiertamente, a plena luz del día, para desestabilizar a una presidenta elegida legítimamente”, aseguró Rousseff este martes.

La tensión seguirá aumentando en Brasilia hasta que se defina qué pasa con el juicio político contra Rousseff.