La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, presentará una demanda en la Corte Suprema si se llega a cumplir su destitución en el Senado. La política quiere que este Tribunal suspenda la condena bajo el argumento de que muchos de los 81 senadores que tomarán una decisión sobre su futuro afirmaron que se decantarían por su destitución sin haber comenzado el juicio.

Algo que los abogados de Rouseff definieron como una causa contaminada. Hasta el momento Rousseff no ha conseguido progresar en sus apelaciones, pero con este cambio de estrategia, la dirigente pretende que las tornas cambien.

La defensa utilizará como precedente la destitución de Fernando Collor de Mello, que afirma que la Corte no puede revisar la decisión del legislativo sobre el juicio político superior, pero sobre todo, en la convicción de algunos senadores que tomaron su decisión antes de ir a juicio.

Esta es la última oportunidad de Dilma Rousseff para quedarse en el poder, aunque todo parece indicar que sus días como presidenta de Brasil están contados.