En el refugio de inmigrantes de Calais continúan los enfrentamientos con la policía, después que las autoridades francesas ingresaron para intentar desmantelar al campo conocido como “la Selva”.

Las viviendas de hasta 200 personas de las aproximadamente 3.500 personas que viven en el campamento habían sido demolidas, de acuerdo con un grupo de ayuda a los refugiados.

Se reporta que la policía antidisturbios disparó gases lacrimógenos contra la multitud, mientras que algunos residentes trataban de impedir la demolición.

Las imágenes de vídeo de un voluntario dentro del campo mostraron a un grupo de residentes huyendo de las nubes de gas lacrimógeno.  Al menos 3 refugios ardían en llamas.

Los enfrentamientos continuaron hasta la noche cerca de una autopista en dirección hacia el puerto de Calais, donde los vehículos fueron bloqueados por los migrantes en un tramo de la vía.

Aún se desconoce el destino de los refugiados una vez que sean desalojados. En noviembre, la corte de Lille, ordenó al Gobierno limpiar el campamento, así como acondicionarlo.