A partir de este martes, cuando el Parlamento británico reabra sus puertas se comprobará si el clamor generado por la decisión del primer ministro británico de que el Parlamento permanezca cinco semanas cerrado es simplemente una cuestión polémica o la crisis constitucional  más grave que ha sufrido Reino Unido en décadas.

Con estas iniciativas Boris Johnson ha forzado a que todos los diputados se posicionen sobre si quieren un Brexit el 31 de octubre con o sin acuerdo o no. “Esta es nuestra última oportunidad, y haremos todo lo que esté en nuestras manos para evitar un Brexit sin acuerdo, o para impedir que el primer ministro nos ponga en manos de Donald Trump y de un acuerdo comercial con Estados Unidos. Porque esa es su verdadera agenda oculta. Ya hay muchos preparativos en marcha para el próximo martes”, dijo Corbyn en Glasgow.

La oposición británica junto a un grupo de conservadores contrarios a un Brexit sin acuerdo está diseñando una estrategia parlamentaria relámpago, ya que la actividad parlamentaria se reanuda este martes y el lunes 9 el Parlamento cerraría hasta el 14 de octubre. Veremos qué sucede la próxima semana.