Al menos 272 muertos es la dramática cifra que hasta ahora ha dejado el terremoto devastador que ocurrió este fin de semana en Ecuador, el peor en los últimos 40 años en ese país.

Las autoridades advirtieron que el número de fallecidos probablemente aumentará porque muchas personas siguen atrapadas y las labores de rescate se retrasan por los deslizamientos de tierra en la zona costera donde ocurrió el sismo.

Más de 10.000 soldados han sido desplegados para mantener el orden y ayudar con las operaciones de rescate.

Los gobiernos de Venezuela y de México se comprometieron a prestar ayuda especializada con los equipos de búsqueda.

El terremoto ocurrió, cerca de Muisne, en una zona escasamente poblada de puertos y de pueblos turísticos cerca de 100 millas de la capital, Quito. Las autoridades locales informaron que las muertes ocurrieron sobre todo en las ciudades de Portoviejo, el barrio Tarqui de Manta y Guayaquil.