Ecuador comienza lentamente su proceso de recuperación tras un potente terremoto que mató a más de 500 personas y dejó heridas a más de 4.000, el peor desastre que ha enfrentado el país en décadas.

El presidente Rafael Correa consideró que las pérdidas que dejó el terremoto del sábado 16 de abril ascienden a 3.000 millones de dólares.

El alto funcionario, Ricardo Patiño, dijo que tomaría años recuperarse, pero destacó la ayuda que han prestado los equipos de rescate enviados por diferentes países de América Latina y el mundo.

Hasta ahora 518 cuerpos han sido identificados. Los fallecidos eran habitantes de las poblaciones costeras de Manta, Portoviejo, Pedernales, Calceta, Chone, El Carmen, Flavio Alfaro, Sucre, Rocafuerte, San Vicente y Jama.

Un total de 11 extranjeros perecieron como  consecuencia del terremoto. Las víctimas provenían de Colombia, Cuba, República Dominicana, Inglaterra, Irlanda y Canadá.