Thomas Mair de 53 años quien asesinó de tres disparos de rifle y 15 puñaladas a Jo Cox de 41 años y madre de dos niños fue sentenciado a prisión de por vida.

Mientras la victima yacía herida y moribunda, la valiente miembro del parlamento Instó a su leal personal a huir y evitar ser lastimado, diciéndoles: “Que me hagan daño. No dejéis que les hagan daño “.

La sentencia se determine en base a la gravedad del asesinato.

Un jurado en el Old Bailey deliberó durante menos de dos horas antes de encontrar unánimemente a Mair culpable de asesinato. El acusado también fue condenado por apuñalar a Bernard Kenny quien trató de salvar a la parlamentaria. Mair recibió la condena mostrando poca emoción.