México está atestiguando la extinción de la vaquita marina. El cetáceo más pequeño del mundo, que vive en el Golfo de California, podría desaparecer en los próximos años ante el profundo descenso de su población. En diciembre de 2015, se contabilizaron 60 ejemplares de la especie, un 40% menos que el año anterior. En los últimos 20 años, la población de esta marsopa cayó un 92% y desde hace un lustro se considera en peligro de extinción. Pero el límite nunca antes había estado tan cerca.

La vaquita marina (phocoena sinus) es un cetáceo –como las ballenas y los delfines– que sobrevive en las profundidades del mar. Mide aproximadamente un metro y medio y pesa unos 50 kilogramos, su forma es parecida a la del delfín pero posee hábitos distintos. Esta masorpa no se acerca a las embarcaciones y se mantiene alejada de la superficie del mar. Lo hace apenas unos segundos para tomar aire y volver al fondo del océano, por lo que los avistamientos de la especie son pocos y raros. Sin embargo, en las profundidades la vaquita marina libra su batalla para sobrevivir.