La extensión de la capa de hielo de la Antártida en mayo fue la más baja desde que se tienen registros, informó hoy martes en rueda de prensa la portavoz de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) Clare Nullis.

Se pasó de una superficie de 17,41 millones de kilómetros cuadrados hacia 2014 a unos16 millones en 2017, por lo que la capa de hielo perdida por la Antártida equivaldría a la superficie de Mongolia.

Los modelos climáticos predicen que la capa de hielo seguirá disminuyendo según aumenta la emisión de gases de efecto invernadero (causantes de la emergencia climática) y la Antártida perderá un tercio de su superficie helada total a finales de este siglo.

Todos estos datos se han expuesto en una reunión sobre el Tratado de la Antártida, que se celebra en Praga hasta el 11 de julio, y en la que la OMM acude como observador.

Los científicos no saben por qué el hielo se incrementó durante tanto tiempo, ni por qué se está derritiendo en la actualidad.

Existen varias hipótesis que toman en cuenta el agujero de la capa de ozono, los vientos, las corrientes o la temperatura de las aguas profundas, pero ninguna explica con certeza el cambio de 2014.

“En mi opinión, ninguna hipótesis es correcta”, dijo a la AFP Douglas Martinson, oceanógrafo de la Universidad de Columbia, que participó en el comité de revisión por pares que validó el artículo.

El científico advierte que comparar el Ártico con la Antártida equivale a “comparar manzanas con camiones militares”.