El dominio del fútbol español en Europa es incuestionable. Más allá de estrellas o sistemas de juego, los resultados avalan sin lugar a dudas el desempeño de los equipos de la Liga en competiciones continentales. Pero además de la presencia en finales, este 2016 puede ser el año en el que ocurra algo nunca visto en la historia del fútbol europeo: que todos finalistas sean del mismo país. Tanto en Champions League como en Europa League, España tiene a dos semifinalistas. En ninguno de los dos casos, se enfrentan entre ellos, lo que a priori ya favorecía la posibilidad de una doble final española. Pero tras los resultados de ida, esta posibilidad empieza a convertirse en probabilidad.