Los líderes del G7 han adoptado un nuevo plan de acción para combatir el extremismo violento y el terrorismo.

El nuevo plan, que se puso en marcha este viernes, incluye una mayor colaboración en el intercambio de información de los servicios de inteligencia y del área de seguridad fronteriza.

Estas medidas surgen para hacer frente a la urgente amenaza para la seguridad mundial provocada por el preocupante aumento del número de ataques terroristas en lugares abiertos y vulnerables.

El Grupo de los Siete demanda, realizar mayores esfuerzos coordinados y a nivel colectivo, que incluye al sector privado además de a las autoridades nacionales.